RIESGO Y RENTABILIDAD.

 


A la hora de invertir el dinero hay dos variables que debe tener claras: el riesgo y la rentabilidad. A  mayor riesgo, mayor rentabilidad y a menor riesgo, menor rentabilidad. ¿Es cierto? Sí pero con matices

 Todo es relativo. Antes de la crisis bancaria que azotó a España, cualquier persona podía invertir en productos financieros sin una orientación previa en el banco al efecto (no debemos olvidarnos que los bancos son empresas y que como tales, buscan la mayor rentabilidad de sus productos). Tras el estallido de las Cajas de Ahorro y la comercialización abusiva de participaciones preferentes y obligaciones subordinadas, el Banco de España impuso la obligación a los bancos de hacer una valoración previa (test MFID) al inversor antes de que firme un fondo de inversión, acciones, participaciones y derivados financieros.

 Otro hecho significativo que ha sucedido en estos últimos años es el escaso volumen de los depósitos a plazo fijo dado el escaso tipo de interés que ofrecen. Ocurre sin embargo, que esto no debería ser así ya que en gran medida la inflación ha sido provocada por un alza de los tipos de interés por parte del Banco central Europeo. ¿Qué ha sucedido? Aquí entramos en el terreno de las especulaciones, por ahora lo que se sabe es que los bancos podrían haberse ahorrado cerca de 3.250 millones de euros en intereses por estas cuentas en el año 2022. Se sabe también que el Gobierno ha solicitado formalmente al Banco de España y a la CNMC (Comisión Nacional Mercado y Competencia) que investigue esta anomalía.

Ahorro bancario

Investigación CNMC

Hasta que no se sepa el resultado de la investigación podemos extraer que ahora mismo los depósitos y las cuentas corrientes son los productos más seguros y menos rentables. Gozan de la protección del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD en adelante) que alcanza los 100.000 euros por cuenta.

En un segundo peldaño estarían los seguros de ahorro y planes de jubilación cuyo reembolso es fácil. Eso sí, no cuentan con la protección del  FGD.

En un tercer escalón estarían la deuda del Estado cuyo garante es el propio Estado Español. Su rentabilidad dependerá del tipo de deuda y del momento en el que se decida retirar el dinero de la inversión, pues esta tiene un plazo de vencimiento.

En el cuarto escalón estaría la deuda privada, las acciones, los derivados financieros y las Bitcoin. El riesgo aquí es elevado y el (presumible) beneficio puede llegar a ser muy alto.

 


Comentarios

Entradas populares de este blog

RESUMEN DE LA LEY DE DEFENSA DE CONSUMIDORES Y USUARIOS.

REDAL.

SEGREGACIÓN, DIVISIÓN Y AGRUPACIÓN DE FINCAS.