No me cansaré de recomendar una y otra vez hacer las compras en establecimiento físico o por internet con las garantías legales (información general de lo que se compra, información previa del derecho de desistimiento). Hay muchos artículos de psicólogos y profesionales de la salud mental que advierten de los riesgos de la compra compulsiva. Como abogado solo apunto que como consumidores tenemos que tener siempre claro qué es lo que necesitamos y cuándo queremos obtenerlo. Aún a riesgo de resultar pesado (ya he hecho varias publicaciones al respecto), desaconsejo las compras de servicios o productos a través de llamadas telefónicas o a través de las modalidad de venta directa o "puerta fría". Es más fácil cortar de raíz colgando la llamada o no abriendo la puerta de nuestra casa a un comercial que desistir una vez firmado documentos o aceptando algo por teléfono. Voy a poner un ejemplo basado en un caso real: un día Pepe de Pura recibe a un comercial de la empresa Art...