APOLOGÍA DE LA LECTURA Y LA IMAGINACIÓN.
Hoy por la mañana he estado estudiando el Derecho Penal, leyendo y leyendo
artículos del Código donde se contiene toda la normativa española relativa a
esta materia , pronto me llamarán para mi primera guardia y he de estar
preparado para desempeñar mi profesión con la mayor dignidad posible. Todos
estos años he estudiado Derecho de diferentes maneras (como estudiante
universitario, como estudiante en oposiciones, como abogado), años y años de
estudio en los que he adquirido experiencia en la metodología y en el
procesamiento de información. ¿A qué me refiero al procesamiento de
información? Si a un abogado le llega un caso medianamente complejo, el abogado
recibirá aproximadamente unos cien folios en formato Times News Roman en tamaño
12 o inferior que debe leer de arriba a abajo, evitando omitir el mínimo de
detalles en la lectura, distinguiendo lo superfluo de lo decisivo. Después, si
el asunto va más allá de una consulta y precisamos interponer una acción
judicial, con todo lo que ha leído el abogado en un tiempo, a veces, muy corto,
deberá redactar un escrito del que dependerá el éxito o el fracaso del asunto.
¿Qué recomiendo a aquellos trabajen o piensen trabajar en el sector
jurídico?
Ejercitar dos cualidades: lectura e imaginación.
Recomiendo leer cualquier cosa, ficción, no ficción, poesía, ensayo
para adquirir vocabulario y capacidad síntesis entre otras cosas. Porque la lectura de todo tipo de documentos va a ser parte de su trabajo
como abogados o funcionarios de la Administración Pública.
Con respecto a la imaginación creo que hoy en día es más importante
reivindicar esta cualidad innata de los seres humanos. Es curioso pero muchos
expertos en redes sociales utilizan palabras como proactividad, creatividad que
de alguna forma orbitan sobre el concepto de imaginación que no tiene demasiado
predicamento hoy en día, incluso podríamos decir que es una denostada cualidad.
Según la RAE la imaginación es "1. f. Facultad del alma que representa las imágenes de las cosas reales o ideales.
2. f. Aprensión falsa o juicio de algo que no hay en realidad o no tiene fundamento.
3. f. Imagen formada por la fantasía.
4. f. Facilidad para formar nuevas ideas, nuevos proyectos,....
De estas cuatro acepciones solo la cuarta es de cariz positivo, las demás
tienen un cariz peyorativo.
Contaba una conocida escritora llamada Úrsula K.Leguin una anécdota
acontecida en los años setenta del siglo pasado pero que a mi juicio podría
haber ocurrido hoy perfectamente y resulta ilustrativa de lo que trato de
explicar. Resulta que un amigo fue a buscar en la sala infantil de una
biblioteca El señor de los anillos de Tolkien, no lo encontró y preguntó a la
bibliotecaria la razón de esa omisión. La bibliotecaria en un tono amable le
respondió que "conservamos esos libros en la sala de adultos porque
no creemos que el escapismo sea bueno para los niños". Escapismo,
aprensión falsa, imagen formada por la fantasía, los tiempos no han cambiado
tanto. Decía Úrsula K Leguin a la hora de razonar el porqué de esa asociación
que para los americanos (también podría aplicarse a cualquier europeo de hoy en
día) la lectura y la imaginación solo son positivas si se les puede sacar un
beneficio económico. Leer el periódico, las redes sociales solo es útil,
siguiendo esta argumentación, si nos proporciona un beneficio económico. Lo que
buscan ahora las empresas es la proactividad y productividad. Pero cómo
se puede ser productivo si se carece de imaginación, cómo se puede resolver un
problema práctico que no viene en los manuales si dejamos a un lado los
dragones, los elfos y los hobits y nos dejamos llevar, para
encontrar soluciones que no vienen en las esquinas de los sesudos códigos
jurídicos, parafraseando a Robert Frost por el camino no elegido
¿Para qué sirve la literatura a los juristas? ¿Para qué sirve en definitiva
la literatura y la imaginación al ser humano? Para encontrar respuestas a los
grandes dilemas del ser humano ¿quiénes somos? ¿Qué es lo que guía nuestros
actos?

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